Ciudadano de L´Hospitalet es una canción del Chuso. Un cantautor que nos explica algo cada vez más habitual. La historia de un hospitalense que cuando se independiza se ve obligado a marchar de su ciudad.
Yo he tenido la suerte de quedarme en mi ciudad. He encontrado "mi lugar en el nundo", y afortunadamente me podré quedar en él. Pero no es casualidad que de seis hermanos el único que haya podido hacerlo sea yo. Es ley de vida, los de Barcelona se independizan en L´Hospitalet y los de L´Hospitalet deben irse a Viladecans, Esparreguera, etc...
viernes, 23 de enero de 2009
jueves, 8 de enero de 2009
viernes, 2 de enero de 2009
Vivir no es para tanto.
Es la única explicación para el descarado menosprecio que demuestran los políticos al bienestar del ciudadano. La vida está sobrevalorada. Debe ser que vivir no es para tanto.
martes, 30 de diciembre de 2008
El Quijote
...Y que es el Quijote que va a leerme mi madre en voz alta, y en el que va a enseñarme a mí a leer con el apremio de quien cree en la cultura como medio de progreso y prosperidad. Lee los capítulos del Quijote con voz de mujer de pueblo, y también con voz de niña que ha ido a la escuela republicana, y que luego se la han quitado. Mi madre lee el Quijote con la voz de los personajes del Quijote, que es la voz de la gente que conversa con quien le sale al paso en un camino o en un trayecto de autobús, y lo lee también con voz ligera de molino de viento, y con voz pausada de mula de manta, y con voz de queso y carne magra de quien ha pasado mucha hambre de pan, queso y carne, y asimismo con la voz llena de las claras ondas del viento del pueblo que avanza peinando lomas y barrancos...
"Los príncipes valientes"
Javier Pérez Andújar
"Los príncipes valientes"
Javier Pérez Andújar
viernes, 19 de diciembre de 2008
viernes, 12 de diciembre de 2008
360 grados.
Hay gente obsesionada por cambiar de un día para otro. Gente que quiere dar un giro a su vida...Suele ser esa gente que da tanta vuelta que al final son 360 grados, una vuelta que te deja en el mismo sitio, pero mareado.
martes, 2 de diciembre de 2008
¿Puede hacerse humor de cualquier tema?
Yo creo que sí. Lo importante es que el chiste tenga gracia. Según las circunstancias te puedes partir el pecho, o pensar que estás ante el mayor cretino del mundo.
Digo ésto, porque hace un rato comentando con un amigo la noticia sobre la subida del paro en España, me ha soltado: "Piensa que 3 millones de parados de ahora son casi 500 millones de parados de los de antes". Me he desternillado, y es que del paro también nos podemos reir, lo que me parece indecente es que se rían nuestros mandatarios.
Digo ésto, porque hace un rato comentando con un amigo la noticia sobre la subida del paro en España, me ha soltado: "Piensa que 3 millones de parados de ahora son casi 500 millones de parados de los de antes". Me he desternillado, y es que del paro también nos podemos reir, lo que me parece indecente es que se rían nuestros mandatarios.
viernes, 28 de noviembre de 2008
Gafas nuevas.
Unas lineas escritas por Joan Barril:
Voy a por mis gafas nuevas. Me dicen que las harán en una hora. Pero yo quiero a la antigua, con el tiempo para imaginarme. Me preguntan si veo mejor o peor. Y yo les digo que a veces de lo borroso sale la claridad. Me ponen frente a un espejo para que les diga cómo me veo. Y yo les digo que son ellos, los otros, los que me han de ver. Salgo a la calle y las farolas se comban, las casas se hunden y una extraña calidad de luz de pago me descubre lo falso de lo verdadero. Sin duda he entrado en la óptica acertada.
Voy a por mis gafas nuevas. Me dicen que las harán en una hora. Pero yo quiero a la antigua, con el tiempo para imaginarme. Me preguntan si veo mejor o peor. Y yo les digo que a veces de lo borroso sale la claridad. Me ponen frente a un espejo para que les diga cómo me veo. Y yo les digo que son ellos, los otros, los que me han de ver. Salgo a la calle y las farolas se comban, las casas se hunden y una extraña calidad de luz de pago me descubre lo falso de lo verdadero. Sin duda he entrado en la óptica acertada.
martes, 25 de noviembre de 2008
Desde mi Ático.
Sábado noche, dormito ante la televisión que emite una película mil veces vista. Oigo ruido en la calle, salgo a mi balcón, unos chavales gritan. Uno riñe a otro por haber golpeado a alguien sin motivo, una chica pide al numeroso grupo que corran.
Al momento aparecen dos inmigrantes del Norte de Europa (puede que polacos...), se acercan, uno se tumba sangrando mientras otro le consuela. Van borrachísimos, pienso que uno de los chavales le ha zurrado, y estoy convencido de que sin alcohol en las venas el jovenzuelo no habría llegado a tocar a esas torres humanas. Hace frío y vuelvo a la película, recupero el hilo fácilmente, ya que me la sé casi de memoria.
De nuevo el ruido reina en la calle. En un abrir y cerrar de ojos, cerca de mi portal aparecen 4 furgonas de los Mossos, 3 coches policiales, miembros de la secreta que pululan y 2 ambulancias. La Guardia Urbana se suma a la fiesta, corta la calle y redirige el poco tráfico que hay a esas horas.
Los Mossos se ponen los cascos, cogen las porras y realizan una carga, les pierdo de vista pero oigo gritos. Al rato introducen a un herido en la ambulancia y unos hombres, ya talluditos, gritan a las fuerzas del orden público. Por lo visto, uno de ellos, ha recibido un porrazo y es minusválido. Piden a un Mosso el número de placa y la policía se vuelve a poner los cascos. Muchos gritos, muchos nervios, pero la cosa se va calmando... Una hora después vuelvo dentro, la película está acabando. Se llama "Tiempo de matar", está basada en una novela de John Grisham y aunque la emita Cuatro, legitima el ojo por ojo y el diente por diente, y es toda una apología de la pena de muerte.
Mi gato se ha puesto nervioso, no sabe qué pasa y decide morderme. Pienso cómo se puede tener aprecio por un ser tan cabroncete y me voy a la cama. Mañana es domingo y volveré a pisar las calles que hoy he visto desde las alturas. Mañana como hace más de 38 años, pisaré las calles de mi barrio...Pisaré las calles de de Pubilla Casas en L´Hospitalet de Llobregat. Mi barrio y su gente vista desde mi ático.
Al momento aparecen dos inmigrantes del Norte de Europa (puede que polacos...), se acercan, uno se tumba sangrando mientras otro le consuela. Van borrachísimos, pienso que uno de los chavales le ha zurrado, y estoy convencido de que sin alcohol en las venas el jovenzuelo no habría llegado a tocar a esas torres humanas. Hace frío y vuelvo a la película, recupero el hilo fácilmente, ya que me la sé casi de memoria.
De nuevo el ruido reina en la calle. En un abrir y cerrar de ojos, cerca de mi portal aparecen 4 furgonas de los Mossos, 3 coches policiales, miembros de la secreta que pululan y 2 ambulancias. La Guardia Urbana se suma a la fiesta, corta la calle y redirige el poco tráfico que hay a esas horas.
Los Mossos se ponen los cascos, cogen las porras y realizan una carga, les pierdo de vista pero oigo gritos. Al rato introducen a un herido en la ambulancia y unos hombres, ya talluditos, gritan a las fuerzas del orden público. Por lo visto, uno de ellos, ha recibido un porrazo y es minusválido. Piden a un Mosso el número de placa y la policía se vuelve a poner los cascos. Muchos gritos, muchos nervios, pero la cosa se va calmando... Una hora después vuelvo dentro, la película está acabando. Se llama "Tiempo de matar", está basada en una novela de John Grisham y aunque la emita Cuatro, legitima el ojo por ojo y el diente por diente, y es toda una apología de la pena de muerte.
Mi gato se ha puesto nervioso, no sabe qué pasa y decide morderme. Pienso cómo se puede tener aprecio por un ser tan cabroncete y me voy a la cama. Mañana es domingo y volveré a pisar las calles que hoy he visto desde las alturas. Mañana como hace más de 38 años, pisaré las calles de mi barrio...Pisaré las calles de de Pubilla Casas en L´Hospitalet de Llobregat. Mi barrio y su gente vista desde mi ático.
sábado, 8 de noviembre de 2008
miércoles, 29 de octubre de 2008
Comprando
Voy al mercado y la dependienta parece interesarse por lo que voy a cocinar, voy al supermercado y mientras hablo la cajera asiente pensando en sus cosas, voy al paquistaní de la esquina y el pobre hace esfuerzos, pero ni me entiende.
jueves, 23 de octubre de 2008
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